
viernes, 9 de octubre de 2009
sábado, 3 de octubre de 2009
GLADIUS: EL ARMA DE NUESTRO ENEMIGO
La Gladius no sólo fue la espada legionaria, también fue una espada legendaria. Recuentos históricos nos hablan del terror que los demás pueblos sentían en el campo de batalla ante ésta formidable arma. Sin embargo los Romanos no eran ajenos a este pavor, ellos mismos lo habían sufrido en el pasado al encontrársela por vez primera durante la Guerra Púnica -siglo III AC-. Cuando estas mortales espadas eran empuñadas por los Celtíberos, quienes causaron tantas bajas y heridas que los generales Romanos no lo dudaron y decidieron adoptarlas inmediatamente. Un ejemplo de su efectividad lo obtenemos de los épicos recuentos de Livio los cuales nos dan una imagen descriptiva y detallada del terror que los Macedonios sufrían al ver las heridas infligidas a sus camaradas por los Romanos. Pero qué era lo que hacía mortal a la gladius. Ni más ni menos el que ésta era ideal para las legiones Romanas. La gladius era una espada para ser utilizada en equipo, por una tropa disciplinada y obediente, cuyo ataque rápido y mortal daba una ventaja sin igual. La gladius no fue tan solo un mera arma sino que también fue el reflejo de una época, la época dorada de Roma. Como hemos dicho era una pieza de armamento que debía de ser utilizada por una tropa obediente, de lo contrario su efectividad, si bien útil, se reducía en gran medida. Esto hace que no nos sorprenda el que fuera reemplazada por la spatha cuando el caos sumió a Roma y las legiones ya no eran lo que alguna vez fueron, disciplinadas y entrenadas como en los tiempos de gloria Imperial.
Los orígenes
Actualmente se consideran cuatro tipos, o variantes, base de gladius. La gladius Hispaniensis -la más antigua y heredera directa de las portadas por los Celtíberos-; la gladius Mainz -Maguncia- sucesora de la primera; la gladius Fulham y la gladius Pompeii. Los nombres, o si así lo prefieren denominaciones, de cada variante de la espada, por cuestiones obvias, no son idénticos a los utilizados por los Romanos en su tiempo, salvo el de Hispaniensis. Cada tipo de gladius fue nombrado en base al lugar geográfico donde ha sido hallada, arqueológicamente, la primer pieza de dicha variante. En la actualidad nos encontramos con que hay un gran debate y confusión sobre el nivel de parentesco entre la Mainz y la Hispaniensis. Durante muchas décadas algunos estudiosos llegaron a creer que ambas eran la misma espada, solo que con simples variaciones en la hoja. Sin embargo actualmente esta idea ha sido abandonada y se ha optado por concluir que la Mainz, sucesora de la Hispaniensis, es en realidad una espada puramente Romana. Si bien claramente fuertemente basada en la Hispaniensis, sus elementos y forma son claramente propios de Roma y sus necesidades. No hay una confusión así con las variantes Fulham y Pompeii. Ya que sabemos, con seguridad, que son variaciones de la Mainz que se fueron dando con el tiempo, y sobretodo con los cambios estratégicos en la manera de hacer la guerra. Si bien tenemos algunas con puntas más cortas y diferente moldeado de hoja, otras con hoja acinturada y variaciones en la empuñadura. Es indudable que al fin todas son correspondientes al mismo tipo de espada.Pero veamos dónde y cuándo es que los Romanos la descubrieron por vez primera. Esto ocurrió en el siglo 3 AC, en pleno calor de la Guerra Púnica, cuando las tropas de mercenarios de la Hispania, comandados por Aníbal, lograron hacer tales estragos en las filas Romanas que varios legionarios se negaban a continuar luchando. Esta espada presentaba un tipo de combate totalmente diferente al visto hasta el momento. Era ideal para formaciones compactas y cerradas de ataque frontal -algo que a los Romanos les agradaba en exceso-. Su utilización no sólo era eficiente en el ataque de penetración y perforación, ataque para el que esta espada fue creada, sino que también era una excelente espada de corte cuyo doble filo daba una ventaja sin igual. Estas y otras razones fueron más que suficientes para que los ejércitos de la urbe las adoptaran sin dudarlo.

Principales características
Como hemos mencionado la gladius es una espada excelente para formaciones compactas. Su cruce de hoja romboide le daba una estabilidad óptima para ser alineada con el codo y el hombro en un ángulo de 90 grados, correr el largo escudo -Scutum-, y provocar una herida perforante en el abdomen del enemigo, que en la gran mayoría de los casos si no mataba instantáneamente lo hacía posteriormente. Su tamaño, de unos 60 centímetros, la hacía ideal para esta tarea. En si la ventaja táctica de no estaba, enteramente, en la destreza personal del combatiente. Sino en la disciplina de la fila de hombres. Cuyo ataque primario consistía en protegerse de forma mutua con sus escudos y, corriendo éstos ligeramente para crear una diminuta abertura, apuñalar a sus contrincantes. Dicha estrategia los hacía no sólo mortales sino que también les otorgaba una defensa superior. Tal estrategia se puede ver claramente durante la Guerra de las Galias. Las legiones de César, atacando de forma compacta y escalonada, podían sincronizar las filas para rotar, durante el mismo combate, a los hombres agotados y heridos de las primeras lineas por hombres frescos de las traseras. Esto ponía en serios problemas a los desorganizados Galos que debían enfrentarse constantemente contra hombres frescos y de espíritu renovado. Sin embargo decir que la gladius era útil sólo en combate cerrado sería una injusticia para con tan formidable pieza bélica. Esta no sólo era útil en el ataque de perforación. Por ejemplo si ocurría un flanqueo por parte del enemigo y la estructura compacta de la cohorte se veía comprometida, la gladius servía perfectamente como una espada de lucha y corte, dándole así al legionario la oportunidad de seguir combatiendo, eficientemente, en caso de que las cosas no resultaran como el General o Centurión lo desearan.
La hoja
La hoja de la gladius era su principal y más importante ventaja. Su diseño variaba dependiendo del tipo de gladius pero mantenía una línea general. Veamos sus características principales:
De unos 60 centímetros de largo
Hecha de hierro tratado por carbunización -como la galvanización actual pero con carbón-
Hoja de doble filo, de cruce de hoja romboide. Esto la hacía un poco más pesada pero le daba la estabilidad necesaria para un ataque alineado con el codo
Diseñada para perforar. Pero Además era eficiente en combate cortante
Recta y ancha, pero esto variaba dependiendo del tipo. Algunas gladius tenían su hoja acinturada
Punta en V alargada, esta era su principal característica de perforación. El largo de la punta le otorgaba menor superficie de contacto y por ende menor roce. Ideal para traspasar una cota de mallas o un escudo de madera.
La empuñadura
Era regla que, a diferencia de las espadas largas medievales, se hiciera aparte de la hoja. Esta generalmente podía ser de madera aunque versiones más distinguidas, para rangos más altos, la tenían de hueso o marfil. Las que se hacían con madera generalmente eran tratadas con distintos aceites para evitar que la madera se pudriera y además darle una mejor textura y resistencia. El pomo, es decir la pelota que aparece al final de la empuñadura de la espada, era esférico -salvo en algunas Pompeii que era un círculo chato- cuya función era la de evitar que la espada se zafara de la mano del legionario.Al guarda-mano, o sea figura romboide que esta entre la empuñadura y la hoja, y que protege la mano del soldado, generalmente se le colocaba una pieza de latón. De esta manera si se entraba en un combate de espada contra espada intenso y se sufría un golpe recto en el guarda-mano propio, la espada enemiga no atravesaría la madera infligiendo un daño terrible en la mano del legionario que la empuñaba. Más allá de que en algunas películas se muestren las empuñaduras de las gladius talladas y decoradas esto era extremadamente raro. Y el hecho de que la gran mayoría fueran de madera, lamentablemente, hizo que sólo una extremadamente pequeña cantidad de empuñaduras lleguen a nuestros días. Un detalle que se hace reconocible instantáneamente en las gladius es que el mango de la empuñadura estaba formado por medios círculos pegados unos con otros. Esto no era meramente decorativo sino que le otorgaba un agarre y comodidad sin igual, además de limitar o eliminar la posibilidad de que corriera la mano por el mango tras un golpe fuerte.
Tres tipos diferentes de empuñaduras de gladius.
Tipos de gladius y sus diferencias
Aquí veremos algunas observaciones sobre cuales eran las diferencias entre los diferentes tipos de gladius. Las espadas están acomodadas de la siguiente manera de izquierda a derecha: Mainz, Fulham y dos Pompeii.

En el siguiente gráfico podemos ver una comparativa notable de las hojas de los diferentes tipos de gladius.

A primera vista vemos que la Mainz presentaba un leve acinturamiento en la hoja -es decir que los filos eran paralelos y curvados y no paralelos y rectos-. Esto marca su parentesco más cercano con la Hispaniensis. Vemos que la Fulham tiene una hoja menos ancha y un poco más corta, pero su punta es considerablemente más larga. también notamos una disminución en el pomo de la Fulham, si bien esto es relativo ya que el pomo incluso variaba de espada a espada. Al ver las siguientes dos espadas -que son dos Pompeii- vemos como ya se comienza a abandonar la punta en V extremadamente alargada, se mantiene el ancho de hoja de la Fulham, pero se aumenta su largo y justamente con este aumento de longitud y disminución del largo de la punta esto nos indica que ya era una espada más de combate por corte, si bien su utilización seguía siendo primordialmente para dar muerte por penetración.
P.D. Ya teneis en el blog del guerrero de Qarth-Hadasth el proceso de fabricación de una gladius artesanal para todo aquel que esté interesado.
domingo, 13 de septiembre de 2009
EL REGRESO
Pero todo es diferente esta vez, romanos y cartagineses se abrazan, beben y bailan al son de músicas endiabladas con extraño hermanamiento en un lugar llamado campamento festero El recuerdo de la enemistad se recrea lúdicamente donde ocurrieron los hechos más importantes de la ciudad. Mi señor Aníbal recluta tropas en medio de un griterío ensordecedor, el oráculo vuelve a predecir los designios divinos sobre la suerte de la ciudad. El gran general Aníbal contrae nupcias con la princesa Himilce, sellando así una alianza contra Roma. De nuevo marchamos contra Roma, arrasamos Sagunto y perdemos la ciudad en épica batalla, pero al final los dos bandos hermanados y orgullosos en un ambiente festivo desfilan y lucen sus mejores galas. Por eso e regresado, por eso regresaré cada año mientras los hechos acaecidos hace mas de dos mil años sean conmemorados y recordados con estas fiestas, por que soy el espíritu de Mastia de Tarsis, de Qart-hadast, de Cartago Nova, de Cartagena y de aquel soldado anónimo que dio su vida por defender su ciudad, su tierra y su familia del enemigo..¡¡¡VIVAN CARTHAGINESES Y ROMANOS!!!!
¡¡¡¡VIVA CARTAGENA!!!
ACTOS INTERNOS GUARDIA DE TANIT
ACTOS INTERNOS GUARDIA DE TANIT
AÑO XX
VIERNES 18. 00 H 30 MINUTOS: ACTO DE RELEVO EN LOS CARGOS DE GENERAL DE LA TROPA, SUMA SACERDOTISA Y SUMO SACERDOTE
LUNES 21: BOCADILLO GIGANTE EN LOS FESTEJOS NUPCIALES.
JUEVES 24: 01 H 30 Minutos: INVOCACIONES GUERRERAS PARA ANIMAR A NUESTROS GUARDIANES Y GUARDIANAS EN EL DURO DÍA QUE LES ESPERA.
LICOR DE LA DIOSA PARA POTENCIAR EL VIGOR EN LA BATALLA Y COGER FUERZAS PARA EL SIGUIENTE ACTO :
02 H 00 RAPTO Y SUBASTA DE DIOSAS, DAMAS Y TODA ROMANA QUE SE PRESTE A ELLO.
MIGAS PARA REFORZAR EL CUERPO Y EL ESPÍRITU ANTES DE LA BATALLA.
VIERNES 25 : CALDO CON PELOTAS PARA REPONER EL MALTRECHO CUERPO QUE NOS HA QUEDADO DESPUÉS DE UNA CRUENTA BATALLA POR LA CIUDAD. PODREMOS IR DE INVASIONES AUNQUE SE HAYA PROCLAMADO LA LEY ROMANA.
SABADO 26 00 H 15 Minutos: CONCURSO DE BIZCOCHOS (espero que este año se anime algún guardián a preparar un bizcochito) y GRAN CHOCOLATADA para comernos los bizcochos.
01 h 00 ELECCIÓN DE MISS TANIT ( está previsto que el General Aníbal sea el Presidente del Jurado y está solicitada su presencia a esta hora. Sin embargo puede que el acto comience un poquito más tarde por exigencias de protocolo).
LICOR DE LA DIOSA.
RAPTO Y SUBASTA DE ESCLAVAS ROMANAS
GUARDIA DE TANIT
Año XX
RAPTO Y SUBASTAS DE ESCLAVAS ROMANAS.
JUEVES 24 DEL AÑO XX DE FIESTAS
HORA: 02.00 DE LA MADRUGADA
¡ROMANA!
¿QUIERES VIVIR LA EXPERIENCIA DE SER RAPTADA Y SUBASTADA POR LOS VALEROSOS GUARDIANES DE TANIT?
NO TIENES MÁS QUE APUNTARTE EN LA GUARDIA DE TANIT (preguntar por el Presi),
Y LA GUARDIA TE SECUESTRARÁ Y TE SUBASTARÁ AL MEJOR POSTOR.
SI QUIERES SER RESCATADA DE LAS GARRAS DE LOS FIEROS CARTAGINESES, TUS BRAVOS LEGIONARIOS ROMANOS TENDRÁN QUE PAGAR EN DULCES (No admitimos tarjetas de crédito romanas)
ANIMAOS, LA DIVERSIÓN ESTÁ ASEGURADA
CONCURSO MISS TANIT
GUARDIA DE TANIT
Año XX
CONCURSO MISS TANIT
SÁBADO 26 DE SEPTIEMBRE DEL AÑO XIX.
HORA: 01,00 horas.
LUGAR: GUARDIA DE TANIT
ÁNIMATE Y PARTICIPA EN EL CONCURSO DE MISS TANIT AÑO XX.
LO PASARÁS BIEN ENTRE TANTO SACERDOTE, GUERRERO, Y ALGÚN QUE OTRO DESPISTAO.
UN AVISO PARA LAS ROMANAS: OS GANAN LAS CARTHAGINESAS EN NÚMERO DE MISES.
PREMIO SEGURO PARA TODAS.
INSCRIPCIONES EN GUARDIA DE TANIT. PREGUNTAR POR EL PRESI
PROGRAMA OFICIAL FIESTAS 2009
Viernes Día 18 de septiembre
20.00 Horas.- Plaza HH CaviteENCENDIDO DEL FUEGO SAGRADO
20,00 Horas.- Casco Histórico.PASACALLES DE TROPAS Y LEGIONES
21,00 Horas.- Plaza del Ayuntamiento/Palacio ConsistorialPREGÓN DE FIESTAS
22,00 Horas.- MARCHA HACIA EL CAMPAMENTO DE FIESTASItinerario: Plaza del Ayuntamiento, Mayor, Puerta de Murcia, Carmen, Plaza de España, Alameda de San Antón, Soldado Rosique, puente Cartagonova al Campamento.
22,45 Horas.-INAUGURACIÓN DEL CAMPAMENTO DE FIESTAS
Sábado Día 19 de Septiembre
10,30 Horas.- Puerto de Cartagena. RCRC junto terminal crucerosTRAVESÍA A NADO AL PUERTO DE CARTAGENAFUNDACIÓN DE QUART-HADAST
19,30 Horas.- Plaza del Ayuntamiento, Palacio ConsistorialPRIMER ACTO: Muerte de Amílcar Barca y Nombramiento de Asdrúbal.
20,15 Horas.- Plaza de Juan XXIII SEGUNDO ACTO: Asdrúbal en el Campamento
21,00 Horas.- Parque de Los Juncos/plaza central TERCER ACTO: El Nacimiento de Qart-Hadast.
22,00 Horas.- Explanada Cartagonova/escenario principal CUARTO ACTO: Celebración de La Fundación.
23,00 Horas.- CONCIERTO AMSTEL
Domingo Día 20 de Septiembre EL PUEBLO DE ROMA CONTRA CARTAGO
10,00 Horas.-VII CARRERA ARQUEOLÓGICA Itinerario: bajada hacia la universidad, fachada principal de la universidad, puerta de san José, plaza Bastarreche, cuesta de Batel, plaza de la isla, paseo Alfonso XII, calle real, puente barrio de la concepción, calle Peroniño, desvío hacia Eroski, carretera auxiliar hacia el estadio Carthagonova, entrada y salida por el campamento festero, puerta principal estadio Carthagonova, calle soldado Rosique, alameda de san Antón, plaza de España, giro por la isleta hacia calle carlos III, calle Ronda, calle San Juan, meta Plaza Juan XXIII.
12,00 Horas.- Plaza del Ayuntamiento/Palacio Consistorial COMICIOS CENTURIADOS
13,00 Horas.- Plaza del Ayuntamiento/Palacio consistorial FIESTA INFANTIL - NASCITURUS
19,00 Horas.- Auditorio Municipal del Parque Torres SESIÓN PLENARIA DEL SENADO DE ROMA
20,15 Horas.- Auditorio Municipal del Parque Torres AJEDREZ VIVIENTE
21,15 Horas.- Auditorio Municipal del Parque Torres II GUERRA PÚNICA: ESPECIAL INFORMATIVO
Lunes Día 21 de Septiembre
21,00 Horas.: Plaza del Ayuntamiento. Palacio Consistorial BODAS DE ANÍBAL E HIMILCE
23,00 Horas.-: Campamento de Fiestas FESTEJOS NUPCIALES CARTHAGINESES
Martes Día 22 de Septiembre
18,30 Horas.- Campamento de Fiestas PRUEBAS DE ASPAR
19,00 Horas.- Parque Municipal Vallejo Alberola INAUGURACIÓN MERCADO DE ÉPOCA
20,45 Horas.- Auditorio Municipal del Parque Torres HERMANAMIENTO CON FIESTAS DE ALCANTARILLA
21,00 Horas.- Auditorio Municipal del Parque Torres ORÁCULO DE LA DIOSA TANIT
24,00 Horas.- Campamento de Fiestas JUEGOS CARTHAGINESES
Miércoles Día 23 de Septiembre
21,15 Horas.- Recinto “Coliseum”. Rambla Benipila junto Erosky GRAN CIRCO DE ROMA
23,00 Horas.- Campamento de Fiestas FERIAE LATINO
23,30 Horas.- Campamento de Fiestas. Carpa de Protocolo CONCURSO DE PÓCIMAS SIN ALCOHOL.Patrocina Excmo. Ayuntamiento de Cartagena. Concejalía de Asuntos Sociales
Jueves Día 24 de Septiembre
DESEMBARCO DE LA ARMADA CARTHAGINESA Y CONTRATACIÓN DE MERCENARIOS
20,00 Horas.- HH. De Cavite. Escala Real DESEMBARCO Y CONTRATACIÓN DE MERCENARIOS
21,00 Horas.-GRAN DESFILE DE LA SALIDA DE ANÍBAL HACIA ROMA Itinerario: Plaza del Ayuntamiento, Mayor, Puerta de Murcia, Carmen, Plaza de España, Alameda de San Antón, Soldado Rosique, puente Cartagonova al Campamento.
24,00 Horas.- Campamento de Fiestas/Escenario Principal EL DESIGNIO DE LOS DIOSES
Viernes Día 25 de Septiembre
11,00 Horas.- Puerto de Cartagena/Escala Real BATALLA DEPORTIVO MARÍTIMA
17,30 Horas.- Puerto de Cartagena/Escala Real DESEMBARCO DE LA ARMADA ROMANA
18,30 Horas.- Cuesta del Batel GRAN BATALLA POR LA TOMA DE QUART-HADAST IZADO DE LA BANDERA ROMANA LIBERACIÓN DE LOS REHENES DE CARTAGO. ENTREGA DE LAS 2 CORONAS MURALES
21,00 Horas.-GRAN DESFILE DE LA VICTORIA Itinerario: Plaza del Ayuntamiento, Mayor, Puerta de Murcia, Carmen, Plaza de España, Alameda de San Antón, Soldado Rosique, puente Cartagonova al Campamento.24,00 Horas.- Campamento de Fiestas/Escenario Principal PROCLAMACIÓN DE LA LEY DE ROMA
Sábado Día 26 de Septiembre
11,30 Horas.- Plaza HH. Cavíte IV CONCENTRACIÓN DE “MINIS”Organiza: Mini Club Costa Blanca. Colabora Federación de Tropas y Legiones y “El Corte Inglés”.
12,00 Horas.- Puerto de Cartagena. “Cola de la Ballena”I BATALLA (Clase Seawind) DE BARCOS TELEDIRIGIDOS “Carthagineses y romanos”Y Concentración de modelos a Radio ControlOrganiza: Club de Modelismo de Cartagena. Colabora Federación de Tropas y Legiones.
13,30 Horas.- Monumento Funerario. Torreciega HOMENAJE A LOS ROMANOS CAIDOS EN BATALLA
19,00 Horas.-GRAN DESFILE GENERAL DE TROPAS Y LEGIONES Itinerario: Calle Esparta, Paseo Alfonso XIII, Plaza de España, Alameda de San Antón, Soldado Rosique, Puente Cartagonova al campamento.
Domingo Día 27 de Septiembre
23,00 Horas.- Campamento de Fiestas/Escenario Principal APAGADO DEL FUEGO SAGRADO
24,00 Horas.- Desde el monte “Atalaya”GRAN CASTILLO DE FUEGOS ARTIFICIALES- Patrocina “El Corte Inglés”
miércoles, 26 de agosto de 2009
8.LA BATALLA DE TREBIA.

Escipión consiguió mantener la cabeza fría y llegar hasta su campamento con un grupo de supervivientes para retirarse después a Piacenza. Aníbal no pudo explotar su éxito porque una repentina tormenta de nieve ocultó a los supervivientes romanos. Tras la batalla, todas las tribus galas se unieron a Aníbal que se atrincheró para pasar el invierno. Un invierno que acabó con todos los elefantes supervivientes de los Alpes menos uno y con muchos de sus caballos. En Roma, durante el invierno paralizador de toda campaña, se alistaron 11 nuevas legiones con 100.000 hombres bajo el mando de los nuevos cónsules Flaminio y Gémino. Aníbal estudió a los dos jefes y decidió que el más fácil de engañar sería el impulsivo Flaminio, el hombre que había exterminado seis años antes a los ínsubros. La marcha de los púnicos a través de los pantanos para evitar ser detectados se convirtió en un infierno. La mayoría de los animales de carga murieron y Aníbal perdió un ojo.

La batalla de Trebia había demostrado, sin embargo, la superioridad del legionario sobre el infante cartaginés. La fuerza de los romanos se basaba en su infantería y en su población en constante aumento, que les permitía reclutar de continuo tropas frescas. Contando los contingentes aliados, podía disponer de cien mil combatientes. La situación, en cambio, era distinta para Aníbal: sus efectivos ordinarios disminuían de mes a mes y cada vez le era más difícil cubrir bajas. Sus refuerzos tenían que venir de Cartago o de España; además era imposible inculcar, en corto plazo, disciplina a las hordas célticas. Los galos eran excelentes en el ataque, pero, carentes de tenacidad, eran incapaces de resistir mucho tiempo; y no servían para las maniobras tácticas ni soportaban largas caminatas. Lo único con que Aníbal podía contar era con su excelente caballería y, desde luego, con su genio estratégico. Se veía en la necesidad de dar a la lucha un carácter dinámico y perseguir sin tregua al enemigo, pues los cartagineses, siendo menos, estaban perdidos si mantenían una guerra de posiciones.
Aníbal creyó que podría forzar la solución si lograba separar a Roma de sus aliados, e hizo lo posible para atraérselos: encadenó a los prisioneros romanos y dio libertad a los prisioneros aliados de Roma sin exigir rescate. Los libertados se encargarían de divulgar en sus países que Aníbal no luchaba contra Italia, sino contra Roma, que combatía por la libertad de todos los pueblos itálicos y prometía a las ciudades oprimidas la recuperación de su status previo a la ocupación romana.
Pese a todas las desgracias, Aníbal alcanzó su objetivo. Roma estaba amenazada por un peligro mortal. Para enfrentar a uno de los mayores genios militares del mundo, designó, sin embargo, a un hombre sin reputación de general: el cónsul Flaminio. Político especialista en cuestiones sociales, cuando tribuno se había opuesto al Senado y a los terratenientes, promulgando una excelente ley agraria para el bien del Estado, que repartía entre los campesinos romanos el extenso y fértil territorio situado al sur del Rubicón, casi deshabitado hasta entonces. Posteriormente, como censor, se había ganado la fama imperecedera, estableciendo una impresionante red de calzadas, entre ellas, la Vía Flaminia, que enlazó económica y militarmente la Galia cisalpina de Roma.
jueves, 30 de julio de 2009
GUERRAS PÚNICAS 7. EL PASO DE LOS ALPES
Esta victoria despertó tal temor en los galos, que ya no molestaron más a la expedición; los cartagineses avanzaron sin contratiempos y alcanzaron las cimas más altas de los Alpes. Los montañeses temblaban de espanto ante los enormes elefantes que subían a las cumbres.
Aníbal logró su objetivo tras nueve días de escalada. Asentó dos días sus reales en la cima del collado para que hombres y animales pudiesen reparar fuerzas y esperar a los rezagados. Pero la nieve hizo su aparición. Los soldados acostumbrados al cielo mediterráneo, se desalentaron ante la idea de los sufrimientos que aún les esperaban en esto parajes solitarios y helados. Por fin, alcanzaron un punto culminante, desde el cual pudieron contemplar la llanura del Po. Allí Aníbal detuvo sus tropas y pintó los placeres que loa aguardaban en este rico país que se extendía al pie de la cordillera.

El ejército comenzó el descenso con nuevo brío, pero sufrió tantas pérdidas como en la subida. "Pues -dice Polibio- el camino era estrecho y en pendiente, y el soldado no sabía dónde pisar, por la mucha nieve que cubría el suelo; quien se apartaba algo del camino, caía en el precipicio. Sin embargo, los soldados acostumbrados a ello desde tanto tiempo, resistieron con tesón estos trabajos. Mas cuando llegaron a cierto lugar, tan angosto que ni caballos ni elefantes podían pasar, el ejército volvió otra vez a desanimarse." En efecto, un enorme alud obstruía más de la mitad del camino. Se hicieron varios intentos para pasar por otro lugar más elevado, rodeando así el peligroso paso, pero todo fue en vano.
Los cartagineses no podían elegir: tenían que cruzar aquella masa de nieve. En un día abrieron una senda, por lo que pudieron seguir los caballos y animales de carga. Luego, con ayuda de los elefantes, ensancharon el boquete, que los colosales y hambrientos brutos demoraron tres días en pasar. Otros tres días y el ejercito entero se encontraría en la llanura. El viaje desde Cartagena había durado cinco meses, habiéndose empleado la última quincena de ellos en la travesía de los Alpes.
El audaz generalísimo veía al fin realizados sus planes: podría atacar a los romanos en el mismo suelo de Italia. Su voluntad de hierro le había permitido franquear los Alpes y ganarse un nombre en la historia. Pero la hazaña costó sacrificios espantosos. Aníbal perdió quizás la mitad de sus efectivos desde el paso del Ródano hasta su llegada a Italia. El frío de la elevada cordillera fue lo que arrebató mayor número de vidas humanas. Le quedaban a Aníbal unos veinte mil infantes y seis mil jinetes cuando entró en territorio romano. Una vez allí, contaba con pueblos amigos para completar sus filas.
viernes, 10 de julio de 2009
GUERRAS PUNICAS. 6 LA GRAN CAMPAÑA DE ANIBAL
No se trata ahora de conquistar una provincia, sino al mundo.Dos fuerzas iban a enfrentarse: la fuerza intacta de todo un pueblo y uno de los mayores genios de la humanidad. La campaña emprendida por Aníbal es un duelo entre la inteligencia y la voluntad.Los romanos creían que Africa seria el siguiente teatro de operaciones; ignoraban que Aníbal quería atacar directamente al corazón del territorio romano. Su gran problema era de orden físico: Como trasladar tropas a Italia: ¿Por mar o por tierra, a través de los Alpes? Solo los celtas conocían los desfiladeros alpinos, tan difíciles de cruzar, que nadie hasta entonces sé había atrevido a conducir un ejercito por allí. Y Aníbal no solamente tenia que hacer pasar sus hombres e impedimenta, sino también los elefantes. Sin embargo, no debe considerarse la hazaña del cartaginés como un audaz capricho, como sé a creído. Había preparado a conciencia el itinerario y disponía de guías indígenas expertos. Atravesados los Alpes, Aníbal tomaría la llanura del Po como base de sus operaciones. Esperaba una acogida triunfal por parte de los celtas, pues los romanos les habían arrebatado la independencia poco antes. Un estratego como Aníbal lograría lo más difícil con estos valientes guerreros celtas si sabia disciplinar su fuerza y canalizar con inteligencia su entusiasmo belicoso; Bastaba para ello encuadrarles entre sus veteranos de Libia y España, tan entrenados.Contaba, además, con un ejercito macedonico.El litoral dálmata, muy recordado y protegido por un rosario de islas, era el paraíso de la piratería. El Senado romano se había quejado de las correrías de los ilirios, hallando en su reina un rechazo desdeñoso. El Senado determino emplear la fuerza y envío una poderosa flota hacia la costa dálmata, que de paso domino los puertos griegos más próximos, entre ellos Corcyra (Corfu), la llave del Adriático, y destruyo los nidos de piratas, obligando a estos a respetar en adelante la libertad de navegación. Después de la primera guerra púnica, esta campaña de Iliria era una nueva prueba de la supremacía naval de los romanos en el Mediterráneo.
Roma enseñoreaba el Tirreno y el Adriático.El Rey Filipo V de Macedonia, que acababa de someter de nuevo el Peloponeso, mantenía hasta entonces buenas relaciones con Roma, pero tenia que sentirse amenazado por la hegemonía romana en las costas orientales del Adriático. No es, pues, desacertado cree que Filipo anhelara seguir el ejemplo de Pirro, pasar a Italia y unirse a las fuerzas de Aníbal procedentes de España. Además, bastarían algunas victorias para provocar la defección de los aliados italianos de Roma.Al menos, eso esperaba Aníbal. Ahora bien, tenia que actuar con rapidez, sin dar tiempo al enemigo para consolidar su poder en la llanura del Po. Si Roma conseguía acentarse allí en firme, seria demasiado tarde: no encontraría en Italia una base de operaciones adecuada.En la primavera de 218 antes de Cristo, Aníbal abandono Cartagena con noventa mil infantes, doce mil jinetes y 37 elefantes. Estas cifras, dadas por Polibio, parecen exageradas según algunos historiadores, que creen que las fuerzas del cartaginés sumaban unos sesenta mil hombres. Su cuñado Asdrubal permanecería en España al frente de un ejercito de reservas. Aníbal entro en territorio enemigo apenas vadeo el Ebro. Entre este río y los Pirineos tuvo que habérselas con pueblos muy celosos de su independencia, y parece que el someterlos costo la vida a veinte mil hombres. Para asegurar el poder cartaginés en esa región ibérica, Aníbal dejó tras de sí, además, efectivos equivalentes al manto de Hannon; después, atravesó los Pirineos. Su ejército quedó reducido a sesenta mil hombres, todos ellos veteranos experimentados, cuando entró en la Galia transalpina. Al pasar el Ródano, Aníbal recibió las primeras manifestaciones de hostilidad de los galos, quienes ignoraban que tales intrusos se dirigían a otro país; Aníbal sólo pudo franquear el río gracias a una estratagema militar.
Fue una suerte para los cartagineses poder pasar pronto el Ródano, ya que una flota romana acechaba cerca de Marsella, en la desembocadura del río. Apenas cuatro días de camino separaban a Aníbal de esta flota puesta a las ordenes del cónsul Publio Cornelio Escipión, con el objeto de atacar a los cartagineses en España. Cuando oyó que Aníbal franqueaba el Rodano, creyó que se
trataba de una falsa alarma. Pero los rumores fueron adquiriendo tal verosimilitud, que ordeno enfilar hacia el lugar del paso, donde llego tres días después de que Aníbal había reanudado la marcha.Escipión fue muy censurado por su actuación. Furioso por haberse dejado sorprender, "cometió el grava error de enviar a su hermano Cneo rumbo a España con el grueso del ejercito, llevando consigo solo una parte". También podría preguntarse por que Aníbal no espera a Escipión unos días en las orillas del Rodano; Las tropas cartaginesas eran más numerosas y experimentadas que las del enemigo. No obstante, el otoño estaba muy avanzado; una semana mas y Aníbal no hubiera podido atravesar los Alpes aquel año, pues los pasos estaban a punto de cubrirse de nieve. Presuroso, él ejercito de Aníbal empezó a escalar los Alpes al oeste de Turín: Hoy se estima que no eligió el pequeño San Bernardo, como se suponía antes, sino otro paso situado mas al sur, cerca del monte Cenis.jueves, 25 de junio de 2009
5. TÁCTICAS DE GUERRA Y ORGANIZACIÓN
Frente a cada legión formaban una línea los velites o soldados ligeros armados sólo con escudo y jabalinas. Tras ellos la primera línea de 10 manípulos de hastati armados con el escudo pesado o scutum, yelmo de bronce, espada de hierro del tipo griego, jabalina pesada o pilum y protección corporal consistente en una greba de bronce para la pierna derecha y un peto cuadrado de bronce de poco más de un palomo cuadrado que protegía el pecho. Tras los hastati se alineaban los 10 manípulos de principes, armados de igual forma, aunque algunos de ellos se protegieran con una coraza de cota de malla (los que podían permitirse el lujo). Y tras ellos los 10 manípulos de triarii, las reservas de la legión que sólo entraban en combate si la situación era desesperada. Su misión consistía en cubrir la retirada y eran los combatientes de mayor edad. Casi todos ellos se protegían con cotas de malla y en lugar del pilum llevaban una lanza. Durante la batalla permanecían arrodillados, protegiéndose con sus escudos.
Estos son los ejércitos que se enfrentaron en las guerras Púnicas. Sin embargo, Cartago tenía un punto débil, un verdadero talón de Aquiles, ya que la mayoría de sus tropas estaban compuestas por contingentes mercenarios contratados a lo largo y ancho del mundo. Parece que en Cartago no existía una auténtica conciencia de Defensa Nacional, y la mayoría de los ciudadanos creía que ese era un asunto del que únicamente debían ocuparse los soldados contratados para ello. Al enfrentarse a una Roma cuyos ciudadanos eran todos sin excepción soldados desde que cumplían los 16 años, esto se reveló como un problema enorme. Estos soldados profesionales púnicos integraban la falange macedónica armada con la sarissa o lanza de 6 metros de longitud. Los falangistas formaban un bloque compacto con las cinco primeras filas de lanzas asomando al frente mientras las demás filas las mantenían en alto para parar los proyectiles lanzados.
La unidad táctica más pequeña de la falange compuesto de 256 hombres alineados en 16 filas o lochoi de 16 hombres cada una. La falange ideal constaba de 64 syntagma agrupados en dos alas o keras mandadas cada una por un tetrarca. La falange completa estaba mandada por un estratego y la formaban unos 16.000 hombres.El sistema desarrollado por Filipo de Macedonia había revolucionado el arte de la guerra, y su hijo Alejandro Magno lo llevó a la cumbre táctica, pero en la época de la I guerra Púnica, Roma se había enfrentado con la falange de Pirro y, aunque había sido derrotada en las dos batallas que se desarrollaron, había ganado la guerra, demostrando con ello que la legión era muy capaz de enfrentarse a la falange. Estos soldados profesionales eran mestizos libio-fenicios y su número podría ser de unos 20.000, ya que esta es la capacidad aproximada que podían tener los alojamientos encontrados en las murallas de Cartago.En este modelo de falangista púnico podemos observar las características específicas del infante: la armadura es macedonia, con el escudo de unos 60 cm de diámetro, grebas de bronce en ambas piernas, espada griega, yelmo helenístico de bronce esmaltado y adornado con plumas, coraza de lino griega reforzada con láminas de bronce en el abdomen, pteriges o faldellín de tiras de cuero para proteger el vientre y la sarissa que debía manejarse con las dos manos, por lo que el escudo cuelga de una correa alrededor del cuello. La coraza de lino era barata y sencilla de fabricar, ya que constaba de una camisa con hombreras, todo de una sola pieza, formado por varias capas de lino pegadas hasta adquirir el grosor deseado. Era ligera y protegía contra los cortes. Sin embargo, la cota de malla de anillos de hierro que llevaban parte de los legionarios romanos eran mucho mejor aunque pesara 15 kilos, por lo que los falangistas de Aníbal se armaron con las cotas que arrebataron a los legionarios tras sus victorias. En Cannas, casi todos los falangistas púnicos vestían la cota de malla romana.Además de los púnicos había tropas mercenarias que formaban el grueso del ejército cartaginés. Eran celtas, españoles, ligures, griegos y norteafricanos, cada uno con sus sistemas de combate propios, todos ellos bajo el mando de oficiales púnicos que necesitaban de intérpretes para transmitir sus órdenes. Comparado con el bloque nacional formado por los romanos, el ejército púnico era una auténtica torre de Babel, pero Aníbal, con un ejército formado por celtas, españoles y africanos consiguió enormes triunfos frente a la homogeneidad romana, manteniéndose unidos durante 15 años en Italia sin amotinarse ni una sola vez.

El guerrero ibero por antonomasia que los historiadores antiguos describen vestido con una túnica corta ribeteada en rojo, con un escudo celta, una lanza, un yelmo de cuero y la famosa falcata, una estilizada variación del mortífero gladius hispaniensis o espada corta española que sería adoptada por Roma tras la II guerra Púnica para equipar a todos sus legionarios.El 40% de los soldados que combatieron junto a Aníbal eran celtas. Los romanos los llamaban galos y habitaban las actuales Francia y Bélgica.Los galos se armaban con su típico escudo ovalado plano, una gran lanza, espada de corte larga, yelmo de hierro y algunos con la cota de malla que ellos inventaron. Otros preferían combatir casi desnudos para demostrar su valor.
El elemento táctico determinante de la II guerra Púnica fue la caballería. Concretamente los jinetes númidas norteafricanos que combatieron primero con Aníbal y después con Roma.Estos jinetes eran una auténtica prolongación humana de sus caballos. Montaban a pelo, sin silla y con una cuerda alrededor del cuello del caballo como riendas. se armaban con un escudo de mimbre y varias jabalinas y formaron la caballería más temida del mundo por su legendaria destreza, disciplina y valor en combate. Ellos fueron los que destrozaron a la caballería pesada romana en Cannas y los que le dieron la victoria a Escipión El Africano en Zama.Los oficiales romanos y púnicos vestían de igual manera. Ambos usaban la armadura helenística con coraza musculada bajo la que llevaban una camisa de cuero con pteriges, grebas y yelmo.Las legiones que se enfrentaron con Cartago en las guerras Púnicas (264-146 a.C.) se agrupaban en 30 manípulos (60 centurias). Las nuevas legiones formaban en cuatro líneas con los velites o infantería ligera al frente, seguidos por la línea de hastati, la de principes y la de triarii. Cada legión contaba con 4.200 hombres.La táctica era la misma: los velites atacaban y se replegaban a través de los huecos que eran rápidamente cerrados. Si los hastati tenían que retirarse ocupaban su lugar los principes y si también estos eran derrotados los triarii formaban un frente de lanzas que protegía la retirada de todo el ejército. Ahora, cada legión contaba además con 300 jinetes romanos y un contingente aliado de 4.200 hombres de tropas italianas no romanas organizadas como una legión, con 900 jinetes aliados. Los velites romanos se cubrían con una piel de lobo.Cuando comenzó la I guerra Púnica, Cartago era una superpotencia comercial, política y militar. Dominaba el norte de África,Córcega, Cerdeña y Sicilia y tenía factorías por todo el sur de España cuyo comercio monopolizaba. Era, sobre todo, un imperio comercial.
Roma era una ciudad italiana que acababa de hacerse con el control de la península Itálica. La ciudad de Rómulo era hasta entonces una desconocida en la Historia cuya única referencia internacional era la expedición que Pirro, El rey del Épiro, montó en Italia. Una aventura militar que acabó con el rey venciendo en todas las batallas pero perdiendo la guerra. Algo que se repetiría años después con Aníbal. Roma era una ciudad "subdesarrollada" cuyo mayor logro arquitectónico era la Cloaca Máxima, la alcantarilla que cruzaba el Foro. Sus edificios mayores eran los templos de estilo etrusco con podio de piedra, paredes de ladrillo y columnas de madera. No tenía un arte propio, sino una mala copia del arte etrusco, no tenía literatura, ni filosofía ni había historiadores ni poetas que cantaran sus gestas. Comparar a la Roma del siglo III a.C. con una ciudad como Cartago era como comparar la capital de Marruecos con Nueva York. Pero los romanos tenían dos cosas que ninguna otra nación tenía: una fuerza de voluntad como jamás nación alguna ha tenido en toda la Historia y un ejército que desde entonces y durante los siguientes quinientos años iba a dominar por completo el arte de la guerra.El ciudadano romano era campesino, iletrado y profundamente inculto, dedicado a la vida rural de su pequeño terruño y ajeno a la filosofía, la literatura, el teatro y las artes plásticas que inundaban el "mundo civilizado" del Mediterráneo oriental y que llegaba hasta Cartago, pero ya ni más al oeste ni más al
norte. Sin embargo, este campesino austero, duro y encerrado en sí mismo podía en cuestión de minutos convertirse en una perfecta máquina de matar, equipado y adiestrado para el combate como ningún otro hombre lo estaba en el mundo en aquellos momentos, acostumbrado a defender a su ciudad, su patria, donde fuera y como fuera. Frente al refinamiento táctico del mundo helénico, Roma opondría la tenacidad de sus masas guerreras completamente fanatizadas y dispuestas a cualquier sacrificio por alcanzar su fin.La inestabilidad siciliana provocó una guerra cuyas consecuencias fueron el enfrentamiento entre Roma y Cartago. Los Mamertinos, un grupo de mercenarios italianos que componían la guardia de elite del tirano Agatocles de Mesina se sublevaron contra Siracusa cuando su jefe murió. Su intención era convertir Mesina en un reino independiente, pero fueron derrotados y tuvieron que refugiarse en Mesina de nuevo, y puesto que eran italianos, pidieron ayuda a Roma. Roma vio la oportunidad de hacerse con un pedazo del muy apetecible pastel siciliano y aceptó encantada. Evidentemente Hierón, rey de Sicilia, se asustó ante aquel formidable peligro y pidió ayuda a Cartago. Los cartagineses veían con preocupación la intervención de Roma y acudieron a la llamada de Hierón. En una operación sorpresa, el cónsul Apio Claudio consiguió burlar a la poderosa flota cartaginesa y desembarcó sus tropas tras las líneas púnicas rompiendo el sitio de Mesina y derrotando a los siracusanos de Hierón para atacar a los cartagineses en su base del cabo Peloro. La impresión que las legiones romanas provocaron a los púnicos fue tal que se encerraron en su campamento desestimando cualquier enfrentamiento abierto con aquel ejército que causaba verdadero pavor. Apio Claudio, creyendo poder concluir la guerra inmediatamente se dirigió a Siracusa, pero se confió y a punto estuvo de ser derrotado. La guerra no iba a durar un año... sino veinticuatro.
En 263 a.C. Los nuevos cónsules dejaron a un lado las aventuras y pusieron en marcha la estrategia que tantos triunfos diera a Roma por siglos: la conquista sistemática, región a región, ciudad a ciudad, metro a metro. Cuando Hierón vio que los romanos habían llegado para quedarse y que sus ciudades caían una tras otra en las garras de la Loba romana no dudó en cambiar de bando y pasarse al campo romano. Los cartaginés se fortificaron en la ciudad de Agrigento, pero las legiones tomaron la ciudad destruyéndola. Con su ejército desmoralizado, Cartago se dio cuenta de la imposibilidad de vencer a las soberbias legiones romanas en tierra y decidió llevar la guerra al mar, allí donde era la potencia hegemónica total. La poderosa flota cartaginesa asoló las costas sicilianas y efectuó incursiones contra la italianas, ante esto Roma tomó una decisión trascendental: construir su propia flota de guerra.
Tuvieron suerte. Una nave cartaginesa había encallado en sus costas y fue capturada antes de que los marinos púnicos tuvieran tiempo de quemarla. Con ello, el secreto de la construcción de las formidables naves quedó al descubierto. Las naves púnicas estaban construidas por módulos ensamblados y los romanos se pusieron a la obra. Con una fuerza de iniciativa que aún hoy sorprende Roma empeñó todos sus recursos en la construcción de esta flota, copiada pieza a pieza de la nave capturada. Carpinteros, herreros, curtidores, artesanos... todo aquel que pudiera aportar su trabajo fue movilizado en una pavorosa demostración de la fuerza de voluntad de una ciudad llamada a someter a todas las demás. Hoy es escalofriante pensar en las gigantescas dificultades que Roma tuvo que vencer para construir aquella flota con la que pretendían ¡nada más y nada menos! que arrebatarle el poder naval a la más grande potencia marítima del mundo. Pero las dificultades fueron salvadas y a los numerosos astilleros improvisados situados en las costas y formidablemente protegidos por las legiones fueron llegando miles y miles de carros transportando las piezas para su ensamblaje final. En dos meses, los improvisados astilleros romanos botaron ¡120 naves!
Con aquella flota los romanos, un pueblo sin experiencia naval de ninguna clase, salieron a enfrentar a la poderosa marina púnica. La falta de experiencia provocó desastres que fueron paliados con más naves. Roma lamía sus heridas mientras construía nuevos buques y aprendía de sus errores. La mayoría de aquellas primeras naves fue hundida por los cartagineses, cuya superioridad táctica en el mar era apabullante, pero los romanos, el pueblo más tenaz de toda la Historia, decidieron convertir las batallas navales en combates terrestres para poder hacer entrar en el combate a su soberbia infantería. Para ello idearon un puente que se dejaba caer sobre la nave enemiga. El puente tenía en su parte inferior un garfio de hierro (corvus) que se clavaba en la nave púnica impidiendo a ésta separarse, los legionarios abordaban la nave cartaginesa a través del puente imponiendo su superioridad táctica frente a la infantería cartaginesa que protegía las naves. Con esta nueva táctica, el 260 a.C. el cónsul Cayo Duilio conseguía la primera victoria naval de la historia de Roma frente a las costas de Mileto.
Envalentonados por la increíble victoria, los cónsules romanos L. Manlio y Atilio Régulo desembarcaron frente a la mismísima Cartago que, aterrorizada, contempló como Roma asolaba sus tierras destruyendo campos y ciudades. Cartago pidió la paz, pero las condiciones de Régulo fueron tales que decidieron continuar la guerra. Así, Cartago contrató a un general espartano, Jantipo. Jantipo, un hombre de hierro, movilizó un ejército adiestrándolo a la manera espartana y consiguió una gran victoria frente a Régulo empleando la carga de los elefantes que desbarató las rígidas líneas romanas. Régulo fue hecho prisionero y los supervivientes de la derrota se refugiaron en la costa. La flota romana acudió a rescatarlos, pero una tempestad hundió a la mayor parte de las naves romanas. Mientras tanto, Jantipo había tenido que huir de Cartago porque el senado púnico decidió que salía más barato asesinarle que pagarle por su victoria. Ambas partes estaban agotadas, pero Roma sacó fuerzas de su flaqueza y ¡una vez más! reconstruyó su flota preparándose para continuar la guerra.
Cartago no supo, no pudo o no quiso aprovechar la victoria y prefirió pedir la paz cuando hubiera podido ganar la guerra. Para ello envió al cónsul Régulo, prisionero de guerra, a Roma. Antes le hicieron jurar que si no lograba la paz él volvería a Cartago para ser ejecutado. Régulo llegó a Roma y expuso ante el Senado la petición púnica. Cuando los senadores le pidieron su consejo pronunció un encendido discurso en el que pidió continuar la guerra hasta la aniquilación completa de Cartago, tras lo cual regresó a Cartago a pesar de los ruegos para que rompiera su promesa, pero él era un cónsul y un cónsul romano nunca podía faltar a la palabra dada. Los cartagineses, encolerizados, le torturaron atrozmente hasta que murió. La guerra prosiguió mal para Roma cuyas pérdidas fueron en aumento. Amílcar, general púnico apodado Barca (rayo) era el dueño de Sicilia a base de su portentosa inteligenciaestratégica e infringía a los romanos derrota tras derrota. Una nueva flota romana fue aniquilada y tan sólo el patriotismo de los ciudadanos romanos que entregaron sus riquezas para financiar una nueva les salvó del desastre.

La verdadera causa de la derrota púnica fue el comportamiento criminal de su casta dirigente, formada por comerciantes que sólo entendían de beneficios. Plantearon la guerra como un conflicto comercial sin entender que aquella era una guerra de aniquilación. No quisieron enviar refuerzos a Amílcar "porque era caro alistar un ejército y enviarlo a Sicilia". Pero casi todos se enriquecieron comerciando a escondidas con las ciudades italianas. A los dirigentes púnicos no les importaba Cartago, lo único que les importaba era su bolsillo.
El Estado romano era continental; Cartago, un prototipo de potencia naval, el núcleo del Estado no era mucho más extenso que la actual Túnez, ni poseía la totalidad de este terrritorio; En cambio, Cartago se había posesionado de casi todo el litoral austral del poniente mediterráneo, llegando a ser una de las ciudades más ricas del mundo. Sus riquezas pudieron haber sido superadas únicamente por los tesoros del imperio persa, de haber resistido este los ataques de Alejandro Magno. Dicese que tenían una estatua de Baal de oro puro por valor de mil talentos, en un templo con el techo recubierto con placas también de oro. Cartago era centro de una talasocracia comparable a la Venecia medieval o al moderno imperio británico. Su poderosa flota e inagotables recursos daban a la ciudad una superioridad aplastante sobre Roma, pobre y sin marina de guerra.
Con todo, el pueblo romano tuvo que cambiar pronto la actitud y pensar en la construcción de una flota moderna y poderosa. Los campesinos del Lacio y los pastores de los Apeninos eran incapaces de manejar el remo y el gobernalle, pero los romanos se habían anexionado poco antes otros pueblos que poseían experiencia en la navegación. En Etruria podía encontrar Roma excelentes marinos. Los tarentinos y otros habitantes de la Magna Greciasabían como construir navíos y podían constituir el nervio de la tripulación romana. Estas circunstancias y un casual descubrimiento en el dominio de la estrategia naval permitieron a los romanos alcanzar una victoria a la cuadra de Miles, cerca de Mesina. La invasión consistía en unas pasarelas de abordaje que, lanzadas desde los barcos romanos, se sujetaban al puente de los navíos enemigos gracias a unos garfios de hierro: así podían abordar al buque enemigo y luchar cuerpo a cuerpo.
De súbito, esta victoria naval convirtió a Roma en potencia marítima. Naturalmente, los romanos no podían aun medirse con los marinos enemigos. Cierto día de tempestad, una flota compuesta por 360 navíos perdió las tres cuartas partes de sus naves al chocar contra el litoral meridional de Sicilia.
Los romanos, enérgicos y tenaces, botaron pronto otra flota. Siguiendo el ejemplo de Agatocles, estos nuevos navíos transportaron tropas al Africa y amenazaron Cartago, pero la expedición fue desastrosa para las armas romanas. Revés tanto más peligroso cuanto que los cartagineses habían encontrado en el joven Amilcar- apellidado Barca,"el rayo"- un almirante y un general de primera clase, que saqueo las costas de Italia. Los romanos reunieron sus ultimas fuerzas para vencer por mar. Las arcas del Estado estaban vacías, pero los ciudadanos más ricos dieron prueba de generoso patriotismo y facilitaron los fondos necesarios para la construcción de los navíos. Cada uno se encargaba de sufragar los gastos requeridos para equipar un barco, y aquellos, cuyos medios no alcanzaban a tanto, sé unían con otros ciudadanos para coadyuvar a la tarea. Semejante esfuerzo sorprendió al enemigo, que sufrió una derrota aplastante a lo largo del litoral occidental siciliano, en el año 242 antes de Cristo. Los cartagineses abandonaron toda esperanza y propusieron la paz. De hecho, habían perdido ya Sicilia hacia años y las posibilidades de reconquista parecían nulas. Por su parte, los romanos nada ganaban con las hostilidades. Se firmo, pues, la paz: Cartago perdía Sicilia y sé comprometía a pagar 3200 talentos como indemnización.
Frente al ejército romano, constituido por un bloque nacional, el ejército cartaginés estaba compuesto de tropas mercenarias de todos los rincones del mundo. Se da el caso de que los oficiales cartagineses necesitaban intérpretes para poder darles las órdenes. Y estos hombres, repatriados de Sicilia y acampados frente a Cartago mientras esperaban que se les pagara por sus servicios fueron engañados varias veces por los dirigentes púnicos que no querían rascarse el bolsillo. Los mercenarios, viendo a sus patronos derrotados y débiles, se sublevaron y estuvieron a punto de conquistar la ciudad. Pero Amílcar alistó otro ejército y tras tres años de durísima lucha consiguió derrotar y exterminar a los amotinados. Entretanto, Roma había aprovechado la guerra civil para, con absoluto desprecio del tratado de paz, apoderarse de Córcega y Cerdeña.
La guerra había durado veinticuatro años, sin interrupción. Muchos soldados que participaron en el combate decisivo habían nacido en pleno conflicto. Sabiendo que en seis años la población romana disminuyo en cincuenta mil personas, las perdidas humanas causadas por la guerra pueden calcularse en una sexta parte del total de sus habitantes.
Los romanos habían pagado a precio muy alto la conquista de Sicilia, pero la isla iba a ser el granero de Roma. En nuestro tiempo, las tierras de Sicilia producen sobre todo vino, aceite y frutas; es difícil imaginar allí trigales doblándose al peso de las espigas. La explicación reside en que, en aquella época, la agricultura siciliana arrasaba al ritmo de la política tributaria que le impusieran. En efecto, los romanos exigían como impuesto la quinta parte de la producción hortícola y la décima de los cereales. Entonces, constituían el ramo hortícola los manzanos, perales, olivos, vides y algunas legumbres, casi todos los arboles frutales meridionales, característicos del paisaje italiano actual, eran desconocidos. Melocotones, albaricoques y almendros se introdujeron mas tarde, cuando Roma extendió su dominio por toda la cuenca mediterránea, el cultivo del naranjo y del limonero, originarios de Asia, entraría con los arboles.
El Estado romano alcanza sus fronteras naturales.Sicilia se convirtió en provincia romana, nombre que los romanos dieron a sus posesiones situadas fuera de Italia propiamente dicha. Las provincias eran administradas por gobernadores romanos con un poder casi ilimitado. Poco después del tratado de paz se produjo una peligrosa rebelión de mercenarios cartagineses que regresaban impagos al Africa, rebelión que se extendió a los países vasallos de Cartago. Desde hacia tiempo, estos pueblos odiaban a sus dominadores, que les imponían un régimen penosisimo y los explotaban sin escrúpulos. Los mismos aliados fenicios murmuraban en forma tan alarmante, que el imperio cartaginés parecía condenado a la desintegración. Pero gracias a la energía y competencia de general Amilcar, los cartagineses pudieron sofocar la rebelión después de tres años de lucha. Miles de rebeldes fueron hechos prisioneros y arrojados a los elefantes para que los aplastaran. Los jefes fueron crucificados. Así pagaron las horribles crueldades cometidas antes por ellos.Aunque firmada la paz con Cartago, los romanos trataron de sacar provecho de la situación. Al revelarse Cerdeña contra Cartago, los romanos arrebataron esta otra isla a sus rivales y respondieron a sus protestas con amenazas de guerra. Los cartagineses tuvieron que claudicar, no teniendo otra alterativa: no solo hubieron de abandonar Cerdeña, sino también entregar mil doscientos talentos para sufragar los gastos de guerra invertidos por los romanos.
Anexionada Cerdeña, los romanos se apoderaron de Córcega, antigua posesión etrusca cuya conquista ya había intentado antes. Los nuevos dueños ocuparon el litoral de ambas islas, como habían hecho antes que ellos los cartagineses y los etruscos, y sometieron a la población autóctona del interior de un estado de angustia perpetua organizando partidas de cacería humana. Los soldados romanos azuzaban perros en persecución de aquellos pobres habitantes, para luego venderlos como esclavos.Con Sicilia, Cerdeña y Córcega, los romanos eran dueños del mar Tirreno, en tanto que Cartago perdía una fuente importante de ingresos.Poco después de incorporar estos territorios, los romanos comenzaron a imponerse en las regiones itálicas aun no conquistadas. Los galos eran siempre una amenaza peligrosa. Desde el norte incursionaban nutridos contingentes atraídos por la perspectiva de un rico botín; y antes de que los romanos se enterasen de lo ocurrido, los bárbaros acampaban a tres jornadas de Roma. Los romanos decidieron también someter a la Galia Cisalpina para alejar en definitiva el peligro galo: la guerra fue cruel y duro cinco años. Hacia 220 antes de Cristo, Italia estaba conquistada hasta los Alpes.
De golpe, Cartago había perdido su gran imperio, pero Amílcar no se amilanó. Sólo quedaba ya un territorio que conquistar para explotar económicamente y poder pagar la indemnización de guerra a Roma: Hispana. En 237 a.C. desembarcó en Gadir (Cádiz), ciudad fenicia que le sirvió de trampolín para la conquista de aquella vasta península desconocida poblada por un conglomerado de pueblos celtas e iberos. La resistencia indígena fue liderada por Istolacio e Indortes, caudillos iberos que fueron derrotados, lo que permitió a Amílcar hacerse con el control de Andalucía y sus minas de plata con la que rápidamente comenzó a acuñar moneda. Su avance continuó hacia el Levante donde fundó Akra Leuke (Alicante). En el invierno de 229 a 228 a.C. Amílcar murió durante el sitio de Helike (Elche) sucediéndole en el mando su yerno.Asdrubal, yerno de Amilcar y jefe de la flota, trato de vengarlo. Con fuerzas poderosas ataco el país de los oretanos (Alto Guadiana) y se adueño de sus principales poblados. Mas tarde procuro congraciarse con los iberos, casándose con una princesa hispánica. Recluto un ejercito de cincuenta mil infantes y seis mil caballos, al que añadió doscientos elefantes africanos. Luego busco una base de operaciones junto al mar, hallándola inmejorable en una rada donde el fundo la ciudad de Cartagena (Nueva Cartago).
Asdrúbal quien con una política de alianzas con los hispanos consiguió establecer el poder cartaginés y crear un nuevo imperio comercial que envió un torrente de riquezas a Cartago. Fue Asdrúbal quien fundó la nueva capital de aquel imperio: la nueva Qart Hadast (Cartagena). Roma, siempre vigilante, obligó a Asdrúbal firmar el famoso tratado del Ebro, un tratado por el que el cartaginés se comprometía a no cruzar el río Ebro. En 221 a.C. Asdrúbal fue asesinado y el ejército eligió como nuevo líder al joven hijo de Amílcar que tenía sólo 26 años: Aníbal Barca.
"Los soldados veteranos creían que era una reencarnación de Amilcar- refiere Tito Livio-. Veían en él la misma vivacidad de expresión, la misma energía en la mirada, su aire, sus rasgos. No había general con quien los soldados tuvieran mas confianza y más valor. Era el más audaz para afrontar los peligros y él más prudente ante los mismos; comía y bebía lo estrictamente necesario y nunca se dejaba llevar de la gula; cuando se trataba de velar o de dormir, no le importaban el día o la noche; el tiempo que le dejaba libre el trabajo, lo dedicaba al reposo, y para ello no pedía cama blanda ni silencio; Muchos le vieron, a menudo, cubierto con un manto militar, tendido en los centinelas y en los puestos de la avanzada; vestía como los demás jóvenes de su edad: Lo único que escogía eran las armas y los caballos. Tanto entre los jinetes como entre los infantes, era sin discusión el mejor, el primero en empezar el combate y él ultimo en retirarse de el.
Aníbal se reveló pronto como el digno hijo de su padre. Era igual de arrojado, tenía una visión de su entorno como nadie en aquella época y, además, era un genio militar. Abandonando la política de alianzas llegó hasta Helmantike (Salamanca) dispuesto a someter a toda Hispania a su poder. Sin embargo, un hecho habría de interponerse en su camino provocando la reanudación de la guerra con Roma.Sagunto era entonces una ciudad ibera de la costa levantina. Estaba en la zona de dominio cartaginés que el tratado del Ebro otorgaba a Cartago, pero la ciudad estaba dividida en dos facciones: la pro-romana y la pro-cartaginesa. Los pro-romanos se hicieron con el poder y asesinaron a los cartagineses. Aníbal puso sitio a Sagunto y la ciudad pidió ayuda a Roma que exigió a Aníbal su retirada. Tras ocho meses de sitio Aníbal tomó Sagunto y cruzó el Ebro en junio de 218 a.C.
Amílcar había hecho jurar a Aníbal aún niño odio eterno a Roma, y en verdad tenía sus motivos. Aníbal, tras conocer la declaración de guerra, inició la marcha hacia el norte para llevar la guerra lo más lejos posible de sus bases, pero Roma ya tenía lista la respuesta y dos ejércitos consulares preparados para ser enviados a Hispania y a África. Pero Aníbal, dotado de una iniciativa genial, se adelantó, y dejando en Hispania a 27.000 hombres inició el largo camino hacia Italia. Los romanos supieron que se dirigía a Marsella y se prepararon para defender esta ciudad griega aliada de Roma. Cuando Roma reaccionó ya era tarde, Aníbal había conseguido someter a los hispanos de más allá del Ebro y cuando el cónsul Publio Cornelio Escipión llegó a Marsella supo con estupor que Aníbal avanzaba hacia él, así que se fortificó y le esperó. Pero Aníbal era un genio, uno de esos cuatro o cinco genios militares que la Historia ha dado. En lugar de dirigirse a Marsella dejó la costa y avanzó hacia el Ródano, río al que llegó tras cuatro días de marcha con 38.000 infantes, 8.000 jinetes y 34 elefantes. Cuando se preparaba para cruzar el río sus jinetes númidas avistaron a un día de marcha a una fuerza montada romana, sin duda la fuerza de cobertura que precedía a las legiones de Escipión, pero Aníbal consiguió cruzar el Ródano. Mientras tanto, Escipión no podía dar crédito a lo que veían sus ojos, Aníbal cruzaba el Ródano y se internaba en la Galia, aquello sólo podía significar una cosa: el ejército cartaginés no se dirigía a Marsella... ¡sino a Italia! Inmediatamente Escipión se dirigió hacia el campamento de Aníbal que encontró desierto. Tras regresar a la costa a marchas forzadas, Escipión dejó el ejército al mando de su hermano y regresó a Roma en barco para llevar la increíble noticia al Senado.
Aníbal había logrado una alianza con varias tribus celtas que se le unieron hasta incrementar sus efectivos en 46.000 hombres. Para cuando Publio llegó al Ródano Aníbal ya había logrado la impresionante hazaña de ¡cruzar los Alpes con todo su ejército en pleno invierno! y campaba a sus anchas en la llanura del Po en el otoño de 218 a.C. En la legendaria marcha había perdido casi la mitad de su ejército, muertos en los combates contra los galos hostiles, despeñados en los precipicios o congelados en las cumbres: de los 46.000 que iniciaron la marcha llegaron 26.000.
lunes, 22 de junio de 2009
Cuota de montaje y desmontaje campamento 2009
Se ruega que para evitar devoluciones y sus gastos correspondientes, si algún socio tiene alguna duda sobre el tema, que se ponga en contacto con el Presidente/Tesorero.
Dichos recibos se pasarán del 5 al 10 de los meses de Julio y Agosto.
Un saludo para todos y que el verano nos siente bien y vayamos con fuerzas a las fiestas del 2009.
jueves, 11 de junio de 2009
COMUNICADO
FIESTAS DE CARTHAGINESES Y ROMANOS
VOCALIA DE DEPORTES
DEPORTE: TIRO CON CARABINA
TIRO CON CARABINA
1. Pedro Huertas MERCENARIOS CELTAS
2. Vicente Celdran Fernandez TROPAS DE MAGON
3. Bernardo Vicente González TROPAS DE MAGON
4. Manuel Postigo Casado TROPAS DE MAGON
5. Vicente Gimenez Martinez TROPAS DE MAGON
6. Joaquín Moya de La Torres TROPAS DE MAGON
7. Domingo Pardo Pérez TROPAS DE MAGON
8. José Antonio Ortega Dorado TROPAS DE MAGON
9. Blas González Vidal GUARDIA DE TANIT
10. Juan Fortes Canovas GUARDIA DE TANIT
11. Álvaro Fausto Marin GUARDIA DE TANIT
12. Francisco Pastor Hernandez GUARDIA DE TANIT
13. Juan Jose Paterna Terual ADHERBAL
14. Damian Aznar Navarro ADHERBAL
15. Antonio Cáceres Martínez GENS NUMISIUS
16. Antonio Cáceres Ruiz GENS NUMISIUS
17. Ramón De la Luz Bozo GENS NUMISIUS
18. Angel Savall Conesa GENS NUMISIUS
19. Francisco Hernandez Martinez GENS NUMISIUS
20. José López Rabadán GENS NUMISIUS
21. Juan Jose López López GENS NUMISIUS
22. Dani De la Luz GENS NUMISIUS
23. Carolina Postigo Casado TROPAS DE MAGON
24. María Lorente Alcaraz TROPAS DE MAGON
LA COMPETICIÓN SE REALIZARA
EL DIA 13/06/2009 A LAS 18.00 H.
EN EL CAMPO DE TIRO DE LA MEDIA LEGUA
CADA PARTICIPANTE LLEVARÁ SU ARMA O TENDRÁ QUIEN SE LA DEJE.
LA ORGANIZACIÓN NO PONE ARMAS.






















































































































